Escultura: Flavio Fernandini
Quizás llamar intempestivas a juicios hegelianos es muy precipitado, sacar a un hombre de su momento histórico para juzgarlo es inadecuado si pensamos en qué ámbito éste personaje vivió. Sin embargo, Hegel (y sus juicios) son intempestivos con referente a la religión en nuestra época. Si bien este filósofo acertó en su tiempo, hoy sus consideraciones no son de interés, y eso no es por culpa de él. Hablemos en este pequeño texto de religión, de Hegel, y de la modernidad. Deseo explicar a “grosso modo” como Hegel entendió a la religión y en base a esto descifrar porque ésta ya no es de interés hoy en día.
Hegel entendía a la religión como una materia que debía de dar paso a la filosofía para que así pueda haber una relación entre lo finito e infinito, entre lo universal y lo particular. Esto es así: Hegel creía que la estructura máxima de la religión estaba en las leyes, existían leyes en cada religión y cada religión se definía a través de sus leyes, ya podemos señalar al judaísmo con los diez mandamientos de Moisés, los edictos del emperador Asoka, el código Hammurabi o las leyes del Manu; todas normas morales que determinaban a ciertas religiones.
Ahora bien, las cosas son así. ¿Porque creen ustedes que la religión ha perdido su importancia en nuestra cultura? Porque creen que ahora, si es que creemos en Dios, no creemos en la iglesia, o si creemos en Dios, no respetamos sus reglas. La verdad es esta: nuestra cultura moderna no es la más propicia para que hombres como nosotros mostremos interés por las leyes universales ni mucho menos nos motiva el castigo divino. Culturas como las que gobernaban antes permitían el desarrollo del proceso, permitían el castigo y el perdón, permitían una religión de servidumbre cuya esencia era el castigo. Poco a poco, con el crecimiento de la individualidad, el cambio cultural y el desenfreno particular se irán apagando grandes y antiguas antorchas, la religión ira perdiendo terrenos presuntamente conquistados; las leyes universales y el perdón ya no son ni serán de interés. Si bien estamos en una época de transición cultural, entre una cultura que amaba las reglas encima y otra cultura moderna que no muestra interés por las mismas, no dejemos de pasar por alto la lenta muerte de la religión. No nos hagamos los tontos o miopes, la época de la religión se esta disolviendo, los conservadurismos se mutilan a si mismos, es hora de que llegue una nueva cultura, un nuevo mundo.






