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Manifestaciones de lo sexual en lo cómico andino

Por: Eduardo Yalán Dongo
Fotografía: Diego Miranda
“Solo cuando subimos hasta una sociedad
refinada y culta se agrega la condición formal
del chiste. La pulla se vuelve chistosa y solo
es tolerada cuando es chistosa”.
(S. Freud. El chiste y su relación con lo inconsciente)

Cuando revisamos específicamente el desarrollo de los chistes andinos dentro del contexto rural podemos aseverar que el 80% de estos se abocan a temas sexuales desde predominios de la analidad, violación, zoofilia, parafilia, y hasta chistes vinculados con la iglesia. La manifestación de lo sexual en los chistes andinos demuestra que existe, como afirma Freud, una afinidad al develamiento de lo sexual distorsionado (“obsceno”), característica que divide a esta sociedad rural con la nuestra (urbana); digamos que la denuncia sexual de los chistes andinos remarca esta diferencia no solo cultural sino psicosociológica.

La analidad en lo cómico:

Según Freud en la etapa psicosexual infantil, para la representación, existe en alguna medida una cloaca dentro de la cual lo sexual y lo excrementicio se separan “mal o no se separan”. El interés de los chistes andinos por la analidad parte de esta edad psicosexual infantil y se extiende hasta la edad adulta configurando rasgos e intereses. Sin embargo, las heces no solo están vinculadas a los rasgos excretorios, higiénicos, de puntualidad o sexuales, sino que implican una relación con el valor material, más específicamente, el valor del dinero. El dinero es “sucio”, “cochino”, e “impuro” según las etiquetas que le damos (es necesario recordar a nuestra madre decir: “lávate las manos porque haz agarrado dinero”). No basta citar los diferentes cuentos que relacionan a la analidad con el dinero, como la gallina que pone huevos de oro, o el burro que excreta oro, o la piedra (cuento japonés) que da dinero a un campesino por una extraña cavidad en su parte trasera. Debemos de acotar también que, esto según Freud, el papel sexual de la mucosa anal en manera alguna se restringe al comercio entre hombres, tal vez su interés adulto por la atracción anal parte de una insatisfacción de la etapa infantil (etapa cuya característica principal es la estimulabilidad erógena de la zona anal).

Siguiendo con estas características sobre la analidad, se puede precisar que el niño andino desarrolla un sentimiento contradictorio por las distintas valoraciones (entre ellas la atracción) que se le da al ano y a las heces, no es de sorprender que las primeras palabras bien pronunciadas del niño en el juego hostil sean “caca, poto, pedo”. El chiste sobre la analidad demuestra por tanto no un problema a sublimar en la cultura andina, sino una exteriorización de los signos de vida del niño andino, signos que pueden servir como punto de partida para la integración de esta etapa primaria con la etapa adulta; pero definitivamente no estamos hablando de la sublimación de esta primera. Lo que sí podemos suponer es que existe en cada chiste andino sobre analidad dos roles: el rol espía (el rol que ha visto de primera mano o mantiene la imagen descrita y por tanto esta lleno de excitación sexual) y el rol narrativo (rol que abandona momentáneamente el carácter sexual para convertirse en el sujeto que cuenta lo visto haciéndolo cómico). Ambos roles en la cultura cómica andina están portentosamente presentes de tal manera que otro chiste (urbano) no causaría gracia alguna ni siquiera a los niños.

2 Chistes andinos sobre analidad:

El chiste del pajarito: Jacinto mete sus excrementos en el un gorro y se los enseña al sacerdote diciéndole que encontró un pajarito. El sacerdote mete la mano y se embadurna con las heces, cuando trata de librarse de ella se golpea la mano, y, para calmar el dolor, se chupa el dedo.

“La rapidez y el ají en el ano”: Analogía de cómo un niño, al igual que un burro pueden ser estimulados en el ano, con ají, para que logren rapidez en el desplazamiento.

El sacerdote dentro de los chistes andinos sobre analidad:

Es muy interesante, dentro del chiste en la cultura andina, reconocer que el 50% de los chistes sexuales sobre analidad incluyan al sacerdote católico como personaje. Los productos fecales en el chiste del pajarito enfatizan y/o otorgan al sacerdote un valor de rechazo, de “catectización” de las heces y su comprensible vinculación con el hombre lascivo religioso. El sacerdote en los andes es visto también como un ermitaño cuya soledad lo ha llevado a los torrentes de la lascivia pura y el fetichismo por lo infantil.

En el cuento “Tayta cura” se puede, claramente, analizar este valor. El chiste describe un personaje como seductor de una joven aldeana, con quien ejerce su poder y la engaña diciéndole que “si se quiere entregar a Dios, se entregue sexualmente a él” y sale embarazada. El chiste es una denuncia sexual por parte de los sacerdotes que, sobre todo en época colonial, abusaban de los niños en las provincias andinas del Perú. Obviamente que el chiste se convierte en hilarante y genera una respuesta cómica, pero esto no es más que la estética de la comedia cuya verdadera esencia se encuentra en la denuncia detrás del gran telón: El temor hacia los sacerdotes por parte de los niños y niñas y el posterior rechazo en la edad adulta.

No extraña por tanto que el 60% de sacerdotes practique las relaciones sexuales frente al 26% que prefiera los tocamientos a niños menores. Quizá de aquí parta la relación Anal-sacerdotal (Sacerdoanal, no le caería nada mal) en los chistes andinos, el sacerdote por tanto se convierte en el sujeto relacionado con la putrefacción, el asco, la antihigiene, valores que la iglesia de forma casual ha construido con la reclusión. El sacerdote por tanto se convierte en obra cómica en los Andes por obra de los que les temen, el desnudamiento de su animalidad es hilarante para las personas que ven demolida su propia edificación de tabú frente al sexo. Esta risa por parte del “mal educado” que se burla del representante de Dios, es una consecuencia de la mala adaptabilidad del cristianismo purista en los terrenos de la palabra oral, de las culturas tribuales, de la realidad andina; a ello su relación con la analidad y su desprecio pero también su innegable éxito…lo ridículo jala a la vista.

¡Comedia en la cultura!: entendimiento de sentimientos destructivos



Por: Eduardo Yalán
Escultura: Flavio Fernandini




Antes de nada, deseo abrir este breve texto con una magnifica expresión de Marx que recogí de la introducción al libro de Hegel “Filosofa del Derecho”, decía el joven Marx: “La última fase de una forma histórica mundial es su comedia.” Esta frase auque rara me trajo muchas acotaciones para tener presente. ¿A que se podrá referir Marx?, ¿comedia? Tal vez suena raro, pero esa frase esta más presente en nuestra cultura que en los años rojos de Marx. Con “fin cómico” de nuestra historia podemos referirnos a la forma risible y bufonesca en que la seria y prolija historia ha ido a parar. Porque es de locos no afirmar que este estadio histórico no puede ser llamado perfectamente “cómico”, este desenlace de la madre historia; a pesar de sus grandes conocimientos, acontecimientos y sabidurías suscitadas hasta mediados del siglo XX, la historia ha desembocado como río puro en un fango fastuoso de estupidez. ¡Donde ha ido a parar la grandiosa sabiduría! Sin duda es una de las más grandes comedias esta la de nuestra cultura, ¡que gran teatro aristofánico se puede levantar a escena con este insólito guión!

“¿Estupidez?” –Se puede preguntar el hombre moderno- “¿Como que estupidez?” No le parecen acaso una gran estupidez que después de tantos años de dominio de la razón en las motivaciones cotidianas y de domesticación de las emociones, imperen hoy en día (y contra todo pronostico) la forma más natural (o “básica”) de motivaciones emocionales. ¿Ejemplos? A principios de los 90 el psicólogo Daniel Goleman público el código de todo joven moderado: inteligencia emocional. El libro era un manual de cómo las emociones eran importantes pero debían de ser moderadas para el bien social del hombre. Es decir –Según Goleman- un hombre no le pega a otro hombre con el cual ha discutido por un fin complejo llamado “empatía”. Es decir, porque moralmente el hombre cree que esta mal el pegar y más si el ambiente esta cargado de moralidad y atavismos paparruchentos. ¿Donde esta la estupidez acá? Lo estupido es que Goleman escribió un libro que quería referirse a las emociones desde una perspectiva racional, y peor aun, cuyos lectores eran personas más expuestas a demostrar sus emociones a comparación de culturas anteriores. Que cómico es ver a alguien querer aferrarse a técnicas obsoletas para controlar todo un mundo nuevo de emociones, ¡y lo mas cómico es que estas escuelas cartesianas de control emocional se dirigen a los jóvenes, los maestros de la afección! Sino que es todo ese best seller “El Secreto” que aun saca esas normativas sobre las emociones, apreciaciones tan necias y tercas como las de un cristiano coqueado.

¿Porque no dejamos a la comedia fluir? Admitamos a los afectos, ¿porque un hombre no puede liberar energía emocional en una pelea? ¿Porque una mujer/hombre no debe tener misericordia? Los psicólogos dicen que los adolescentes somos rebeldes/violentos en mayor o menor grado según como nos hayamos separado de los agentes educadores (padres/madres), pregunto ¿Cómo creen que nos separamos en nuestra cultura de estos agentes, de forma violenta o de forma alegre y moderada? La violencia y el conflicto surge en nosotros cuando las enseñanzas morales de nuestros abuelos y padres se enfrentan al querer emocional nuestro: cuando estas frente a frente con el objeto odiado o amado una complejidad innecesaria de moral y remordimiento, de deber y no deber, surgen ¿porque ser misericordioso? ¿Porque sentir remordimiento? Un buen amigo me decía “lo que tu dices es muy básico” Pues sí, es realmente básico, pero esa forma “básica” no es respetada, la gente ha perdido la confianza por lo “básico”, es como persignarse tres veces antes de orinar o comer, es complejizar algo “básico”, y justo esa misma idea básica es la que nos resulta tan difícil de hacer por motivos complejos (remordimiento, impedimento moral, misericordia, etc.)

Que cómico se vuelve todo esto si nos enfocamos solamente en este aspecto de las emociones: Que cómico es ver a lo viejo y obsoleto ir en contra de la marea, y más cómico es ver a jóvenes que se creen el cuento de los viejos y terminan ahogados en fabulas de Esopo.

Análisis metafísico de la comedia



Por: Eduardo Yalan Dongo

El año 2007 hice una investigación acerca de la comedia como representación estética y como metafísica inexplorada por la docta cultura del estatus quo. Este ensayo trata de buscar una integración de la comedia en la apreciación común (vulgar) que poseemos sobre ella:

"El Arte de la Comedia se encuentra expuesto a una determinación constante de la risa y la denuncia, las cuales representan la base y la estructura de toda la Comedia, esta manifestación tan sublime creada por el hombre, ¡inventada por el hombre! El juego de palabras, el dominio de la lengua, las buenas personificaciones, imitaciones y/o emulaciones, así como las indumentarias, las máscaras y los gestos exactos fusionados con la música del espíritu subjetivo o dionisiaco, hacen a la estética de la Comedia.

Es muy primordial también este juego de la estética en la comedia, es decir, si bien la base de la Comedia es la denuncia y la risa, la estética depende mucho también de cuanta habilidad posee el comediógrafo para transmitir imágenes que sean risibles y muy bien elaboradas para el público. De alguna manera, la estética, análogamente a lo que debe ser entendido el mito, tiene un efecto levemente degustable de lo que es la verdad, es decir existen pincelazos, indicios de la denuncia, de una verdad oculta. Sin embargo, el Arte no debe ser apreciado como simple estética propia de un conocimiento lógico por parte de nosotros, es decir, el Arte no debe comprenderse en la medida en que nosotros vemos cuan bello es estéticamente o en que manera es lógica o comprensible dicha manifestación, posiblemente ésta representación artística oscilaría entre lo burdo y feble, o mas precisamente lo incompleto. La Comedia, como toda representación del Arte, es una admiración no de las formas estéticas, sino de la esencia misma que irradia, es decir, de que manera se encuentra el Arte simbolizado, en que medida nos preguntamos; ¿que es lo que transmite dicho Arte?, ¿de que manera se puede romper el cascarón de la estética y ver que maravilla es la que germina dentro de dicho cascarón?

Esto es la metafísica de la comedia, lo más allá de lo estético y físico de la Comedia. El lector más entendido y más suspicaz habrá entendido la manera en como se ha visto a lo largo de este ensayo la situación de la Comedia con respecto a la metafísica, en que apunto es mi metafísica diferente al sentido que le otorga Hegel a este Arte de la Comedia en su Fenomenológica del espíritu. Yo humildemente apunto a una investigación más subjetiva y comprensible de la Comedia, no lo que la unifica y la asemeja a otras artes griegas, sino lo que la hace diferente con respecto a estas, porque al fin y al cabo hubieron muchas –por no decir todas- artes griegas cuyas explicaciones metafísicas se hallaban en Dionisio y en otras deidades, sin embargo, creo que con esto no profundizamos en la Comedia en si misma y en lo que la diferencia de las otras artes, entre ellas la Tragedia. De alguna manera, la tesis de la teoría de la metafísica de la comedia se explica en un axioma que puede muy bien defenderse solo: donde se asienta la casa de la comedia no dudemos en pensar que allí habita la denuncia.

Es entonces así; donde existe un acto cómico, desde le teatro hasta las formulaciones cómicas expuestas en los chistes inmediatos de la vida (expresados por las personas en si) existe por consiguiente un acto que se esta denunciando, un hecho que carga la conciencia y que tiene que ser disuelto por la risa, es decir, la tendencia que va mas allá del principio de placer. La tragedia es pues lo pesado: la comedia, lo ligero; sin embargo, ambas son necesarias, no existe una que deba o tenga que ser rechazada, ambas son estricta e involuntariamente necesarias para buscar el equilibrio, reflexionar sobre nuestras partes para obtener el todo por el todo. Es por esto que si se menciona o adopta la tragedia sola, es muy difícil pensar en una comedia a posteriori: este es el problema de los débiles, los ignorantes y llenos de fe, pero vacíos de voluntad. Empero, si se adopta la comedia es muy fácil ver que tras de ella había una tragedia, una conciencia pesada, una denuncia latente, una risa promulgada…esta tendencia se repite tanto en el Arte como en la vida del hombre. Entiéndase la palabra comedia como una semiótica de hechos que la abarcan, como un todo y como una parte: Como comedia de vida y Comedia del arte. Vitor por aristofanes, todos los vitores son pocos."

Para bajarse el ensayo en su totalidad entrar aquí: